u Propiedades del coco
El coco es un alimento rico en fibra y potasio así como en cobre, zinc, hierro, ácido fólico y fósforo. También se encuentran vitamina E y vitaminas del grupo B. Por ser rico en sales minerales y azúcares, es un alimento energético.
Su aceite es la grasa vegetal con un índice más alto de ácidos grasos saturados. Su carne seca y molida sirve para fabricar jabones y cosméticos y de ella se extrae un aceite de gran valor comercial.
La pulpa es la parte donde se concentran la mayoría de los minerales y vitaminas que contiene. Asimismo, es la parte más rica en grasas y proteínas, por lo tanto con alto contenido calórico.
Por otra parte, el jugo o leche de coco casi no contiene grasas, y es muy bajo en calorías (menos de 20 en 100 gramos). Además contiene el doble de calcio.
El coco puede abrirse partiéndolo con un martillo o perforarlo por ambas extremidades dejando fluir el agua que contiene. Metiéndolo después al horno para que se resquebraje.
Usos y propiedades
Es un alimento apropiado en la diabetes y la obesidad. Además puede utilizarse para combatir las lombrices y otros parásitos intestinales. Para ello, hay que comer una cucharada de coco rallado fresco en el desayuno todos los días, hasta finalizar la cura.
Es excelente para desarrollar el tórax, para los nervios, el cerebro y los pulmones.
Algunas otras propiedades del coco son las siguientes:
Actúa como diurético y laxante
Estimula varios procesos del aparato digestivo
Ayuda a eliminar el exceso de alcohol del organismo
Aumenta las plaquetas y ayuda a combatir el dengue
El agua o leche de coco impide el desarrollo de enfermedades, forma una sangre sana, órganos fuertes y sanos. Fortifica el estómago e intestinos, por tanto también es un remedio en caso de digestión débil y lenta, así como en cólicos y enfermedades del intestino. La pulpa y el agua de coco son buenas para la debilidad y agotamiento de los nervios, falta de memoria, pulmones débiles, sensibilidad estomacal, enflaquecimiento, cólicos, abscesos al estómago, inflamaciones intestinales, fiebre interna y externa, además, el agua de coco es diurética, laxante y depurativa. Cocos rallados, mezclados con zanahorias ralladas son un buen remedio contra las lombrices y parásitos, especialmente cuando esta mezcla se ingiere en ayunas.